
Esta mañana se ha disputado el Gran Premio de Shanghai (China) de Fórmula 1. A medida que se iba acercando la hora de la salida, el cielo se empezaba a cubrir empezó a llover tímidamente, era el inicio de una buena tormenta que duraría durante toda la carrera. Instantes antes de que se pusieran a rodar los monoplazas el Safety Car dio una vuelta al trazado para inspeccionar el estado del asfalto.
La carrera se decidió que empezara detrás del coche de seguridad que duró aproximadamente seis vueltas. Durante éste tiempo los espectadores chinos que se acercaron al circuito, abucheaban al Safety Car cada vez que pasaba por delante de su grada. Por suerte de todos el Safety Car se retiró y pudo empezar el espectáculo. Los monoplazas levantaban mucho agua y la estela que dejaban, hacía que no se pudiera ver nada tras de ellos, ésto hacía que los perseguidores tuvieran que buscar trazadas exteriores para poder ver algo, y por consiguiente ésto ha provocado algunos toques entre monoplazas y salidas de pista.
Mientras tanto, Sebastian Vettel seguía encabezando la carrera sin cometer ningún fallo y distanciándose de Mark Webber (su compañero en el equipo Red Bull Racing). Por otra parte, Jenson Button hacía su carrera a buena distancia de Mark Webber y con varios segundos de diferencia con su compañero de equipo Rubens Barrichello (ambos con Brawn). Heikki Kovalainen y Lewis Hamilton finalizaron 5º y 6º respectivamente no sin dificultades debido a las salidas de pista y/o trompos.

Por su parte Fernando Alonso ha finalizado 9º, justo por delante de Kimi Räikkönen.
En la tercera carrera de la temporada, los Ferrari y sus pilotos siguen con 0 puntos en el casillero, mientras que McLaren lleva 8 puntos (cuatro de cada piloto).
Hoy se ha demostrado que el KERS y/o los nuevos difusores no son imprescindibles para lograr la victoria, ya que los Red Bull no lo incorporaban cómo tampoco incorporaban los difusores de la discordia (que finalmente el miércoles fueron declarados legales, dándo la razón a la escudería Brawn Gp).