Todos sabréis que en España se ha puesto de moda que los supermercados cobren las bolsas de plástico para “evitar la contaminación”. ¿A caso una bolsa cogida gratis y otra, del mismo supermercado, pagada al precio de 1, 2 o 5 céntimos varía en algo? ¿Contamina menos?
A ver, vamos a analizarlo.
- La bolsa contamina igual que cuándo era gratis, y que no os vendan la moto diciendo que así “pagamos el reciclado” de la bolsa. En ningún supermercado he visto bolsas recicladas, sólo las he visto en una cooperativa agrícola de productos de la llamada “agricultura ecológica”.
- Lo que estáis haciendo es ahorrarle al comerciante el coste de las bolsas, o en su defecto, le libráis de una parte del precio.
- ¿Porque al pagar el precio de la bolsa no os dan bolsas “vírgenes” sin el logotipo enorme del comercio a lado y lado de la bolsa? ¡Ah espera, que además de pagar la bolsa, encima les hacemos publicidad!
Y el colmo es cuándo el otro día fui al OpenCor y me preguntaron si quería bolsa. Yo les pregunté si la cobraban, y de ser así a que precio. La dependienta me contestó que si la cobraban y el precio era de 5 céntimos. Sólo llevaba 2 cosas, y aún que iba andando, no quise la bolsa. Hasta aquí nada raro, a excepción del precio elevado de los productos que venden allí, incluido el de las bolsas, que normalmente suele costar 1 o 2 céntimos. Pero al ir a coger los productos que había comprado, me di cuenta que dentro de las bolsas de plástico que “te ofrecen” había (cómo mínimo) un catálogo de publicidad en papel, y no era un folleto de media o una página, sino que era un catálogo en toda regla. Ves a saber el número de páginas que tendría eso. Desconozco el tipo de contenidos que tendría en su interior el catálogo, ni tampoco sé si había publicidad de terceros en él. A lo que me hace pensar, que ni pagando la puñetera bolsa nos libramos de la publicidad y el SPAM. Por cierto, no os creáis que el catálogo es gratis, estoy seguro que lo pagamos junto con la bolsa. Es decir, que gran parte del marketing que hace a la empresa, a ella le sale gratis o casi, ya que nosotros pagamos las bolsas con los logotipos enormes a lado y lado, y el catálogo que incluyen dentro de la bolsa en parte lo costeamos nosotros y los anunciantes que se publicitan en él.
Antes del 2010, la publicidad nos llegaba a nosotros (los consumidores) de forma gratuita. Después del 2010, la publicidad aún nos llega a nosotros de forma gratuita, pero ahora, también pagando por ella.
Ahora viene una chorrada que se me ha ocurrido mientras estaba escribiendo el post.
Si algún día tengo un comercio propio, voy a cobrar por:
- Darle los buenos días al cliente. 5 céntimos.
- Por darle el ticket de compra. 5 céntimos.
- Por decir “gracias por su compra”. 5 céntimos.
- El primer artículo de cada compra no tendrá recargo, pero a partir del segundo, se pagará por cada artículo. 5 céntimos.
- Por querer una bolsa de plástico (con logotipo). 5 céntimos.
- Por querer una bolsa de plástico (sin logotipo). 10 céntimos.
- Por aceptar un catálogo de publicidad. 5 céntimos.
- Por no aceptar un catálogo de publicidad. 10 céntimos.
- Si vienen a comprar durante un día soleado (para poder tener las luces apagadas). 5 céntimos.
- Si vienen a comprar en un día nublado o que requiera tener las luces encendidas. 10 céntimos.
- etc…
Aún que siempre hay alguien que re-aprovecha las bolsas de plástico…




Si todo va bien, el sábado 3 de enero de 2009 estaré en el Camp Nou viendo el partido gratis, por la cara, por la patilla, by the face (o cómo más os guste) gracias a una promoción de marketing online.